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Fibra óptica en sistemas de videovigilancia

La videovigilancia es uno de esos ámbitos en los que los cables de fibra óptica desempeñan un papel importante. Su relevancia radica en la necesidad relativamente reciente de transmisión de datos en los sistemas de vídeo digital, que han experimentado una impresionante evolución en términos de resolución, velocidad y fiabilidad.

El uso de cables coaxiales solía ser la norma cuando se trataba de sistemas de vídeo analógicos, pero sus limitaciones están ya bien documentadas: restricciones en la distancia de transmisión, pérdida de señal en cables largos e incluso cierta vulnerabilidad a las interferencias.

CABLE COAXIAL

Hoy en día, los sistemas digitales que emplean redes y están basados en el Protocolo de Internet (IP) exigen cables especiales que puedan transportar imágenes de vídeo digital. Sin embargo, incluso cuando la transición hacia los sistemas digitales es actualmente una práctica estándar, la mayoría de los sistemas de vídeo de vigilancia no son totalmente inalámbricos, sino que siguen necesitando cables.

Y aquí es exactamente donde entran en juego los cables de fibra óptica: son inmunes a las interferencias, su seguridad inherente es mayor, tienen un buen rendimiento y una extraordinaria consistencia en largas distancias, y su capacidad de ancho de banda es bastante grande.

La selección de los cables de las cámaras de seguridad no debe pasarse por alto. Se trata de un paso en la instalación de un sistema de vigilancia que debería tener la misma importancia que la selección de las cámaras, otros dispositivos de vídeo y el software. Al fin y al cabo, los cables se encargarán de la transmisión de información que tiene la capacidad de ofrecer protección allí donde se instale, y el almacenamiento de esos datos podría tener incluso connotaciones legales, por lo que no debe tomarse a la ligera.

Las dos principales opciones en sistemas de vídeo digital

Tanto si va a instalar un nuevo sistema de vídeo de seguridad digital como si va a realizar una transición desde uno analógico, necesitará cables que pertenezcan a una de estas categorías: Ethernet o Fibra Óptica.

  • Los cables Ethernet suelen estar hechos de hilos de cobre trenzados, y transportan la información empleando corriente eléctrica.
  • Los cables de Fibra Óptica transportan la información utilizando luz que atraviesa fibras de vidrio o plástico, y eso permite una transmisión de datos de alta velocidad. Según la velocidad y la longitud de la transmisión de datos, los cables de fibra óptica pueden ser monomodo o multimodo.
  • Los cables monomodo solo pueden transmitir datos a través de un único modo de luz. Como este modo permite una menor pérdida en distancias más largas, estos cables se emplean habitualmente en instalaciones o proyectos de gran ancho de banda.
  • Los cables multimodo tienen un núcleo más grande que los monomodo, lo que permite la transmisión de múltiples señales al mismo tiempo. Sin embargo, un núcleo más grande y la presencia de más datos implica una atenuación de datos significativamente mayor, lo que hace que los cables multimodo sean ideales para instalaciones o proyectos que requieren distancias cortas.

¿Ethernet o fibra óptica?

En realidad, depende de lo que necesite su sistema. Si tiene un sistema que necesita transmitir datos a largas distancias, su mejor opción es optar por una conexión de fibra óptica. Al estar hechos de cobre, los cables Ethernet tienen una mayor tasa de atenuación, por lo que deberá instalar amplificadores o repetidores por cada 328 pies de cable.

Esta inclusión no únicamente añade más gastos a su proyecto, sino que también aumenta sus posibilidades de mal funcionamiento. Dado que transmiten los datos con el uso de la luz, y lo hacen muy rápido, los cables de fibra óptica rinden mucho más en las largas distancias.

En cuanto a la flexibilidad, los cables de Ethernet representan una mejor opción, ya que pueden instalarse en lugares donde deben doblarse mucho. El cobre es un metal bastante flexible, por lo que facilita la transmisión de datos en lugares intrincados. Por otro lado, dado que los cables de fibra óptica no transportan electricidad, pueden compartir los mismos conductos de los cables de alimentación, por lo que es algo que debería considerar en caso de encontrarse en una situación similar. En cuanto a la seguridad, los cables de fibra óptica también son una mejor opción. Los cables Ethernet son más vulnerables a las fugas de información y también son susceptibles de sufrir interferencias externas. La fibra óptica es esencialmente inmune a las interferencias porque no hay radiación de la señal de datos, por lo que es más difícil para los intrusos entrar en estos sistemas de seguridad.

En cuanto a los costes, parece haber una paradoja entre estos dos cables: mientras que los cables Ethernet son generalmente más baratos, necesitan más mantenimiento, por lo que los gastos relacionados con su uso tienden a aumentar con el tiempo; los cables de fibra óptica son más caros al principio, pero no piden un mantenimiento constante, por lo que su coste inicial de compra es básicamente el único. Además, estos cables tienden a ser versátiles en caso de que el ancho de banda necesite ampliarse, por lo que no sería necesario adquirir nuevos cables si ese fuera el caso.

En definitiva, la elección entre los cables Ethernet y los de fibra óptica depende realmente de las necesidades de su sistema. Conozca bien las especificaciones de su proyecto, intente hacerse una idea del diseño

 

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